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PERFIL

Mariona Caldentey

Redacción · Femgol · 31 MAY 2026

La futbolista total que en 2025 ganó la Champions a su propio Barça y rozó el Balón de Oro. La historia de la mallorquina que se atrevió a salir para ganarlo todo fuera.

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En 2025, Mariona Caldentey hizo algo que parecía reservado a los guiones de cine: ganó la Champions League… ganándosela a su propio Barça, el club de toda su vida, y se quedó a un suspiro del Balón de Oro. No está mal para una futbolista a la que durante años se describió, casi siempre, con la misma palabra: discreta.

Nacida en Felanitx, Mallorca, en 1996, Mariona es una jugadora difícil de etiquetar: lo mismo organiza desde el centro del campo que aparece en el área para definir. Pasó diez años en el Barcelona —305 partidos, 115 goles y 25 títulos— como una de las piezas silenciosas pero imprescindibles de la mejor generación azulgrana.

El giro llegó en 2024. Libre, decidió salir de su zona de confort y fichar por el Arsenal inglés. Fue uno de los mejores movimientos del año: se convirtió en figura del equipo, fue elegida Jugadora del Año en Inglaterra y llevó a las londinenses a lo más alto.

Porque lo más alto llegó pronto. En mayo de 2025, el Arsenal de Mariona ganó la final de la Champions League al Barcelona por 1-0. Una ironía preciosa: la mallorquina levantaba en Europa el trofeo que tantas veces había ganado de azulgrana, esta vez contra los suyos. Era su cuarta Champions.

El reconocimiento individual rozó la cima. En el Balón de Oro de 2025 quedó subcampeona, por detrás de Aitana Bonmatí y por un puñado de puntos. Dos españolas, primera y segunda del mundo: el retrato de una era.

Con la selección, fue campeona del Mundial 2023 y una de las líderes en la Eurocopa 2025, donde marcó el gol de España en la final, aunque luego fallara su penalti en la tanda. Lo bueno y lo cruel del fútbol, en una misma noche.

Mariona representa una virtud que el fútbol no siempre premia: la de la jugadora completa, fiable, que hace que todo funcione sin necesidad de ruido. La que se atrevió a marcharse para ganarlo fuera, y casi se lleva el premio a la mejor del planeta.