El Mundial 2023: cómo España conquistó el mundo
España ganó su primer Mundial en 2023. La historia del título: el susto ante Japón, la remontada en las eliminatorias y el gol de Olga Carmona en la final de Sídney.
Ver en la versión interactiva →El 20 de agosto de 2023, en el estadio Accor de Sídney y ante 75.784 espectadores, España ganó su primer Mundial de fútbol. Un gol de la capitana, Olga Carmona, en el minuto 29 bastó para tumbar a Inglaterra y colocar a la selección femenina en la cima del planeta. Pero el camino hasta ese gol fue mucho menos lineal de lo que el resultado final sugiere.
España llegó al torneo de Australia y Nueva Zelanda como una de las favoritas, y arrancó como un vendaval: 3-0 a Costa Rica y 5-0 a Zambia. Entonces, en el último partido de grupo, llegó el bofetón: Japón goleó 4-0 a España. Una derrota dura que, lejos de hundir al equipo, sirvió de aviso. Clasificada igualmente como segunda de grupo, la Roja entró en las eliminatorias con otra cara.
A partir de ahí, el equipo dirigido por Jorge Vilda encadenó una remontada emocional partido a partido. En octavos, 5-1 a Suiza, sin despeinarse. En cuartos, un duelo durísimo ante Países Bajos que se resolvió en la prórroga con un gol de la juvenil Salma Paralluelo (2-1). Y en semifinales, ante Suecia, el partido más tenso: 2-1 con un tanto de Carmona en el minuto 89 que metió a España en la final por primera vez en su historia.
La final fue un ejercicio de madurez. España dominó, controló el balón —su seña de identidad— y golpeó con el gol de Olga Carmona, una lateral que firmó el tanto decisivo tanto en semifinales como en la final. Inglaterra, vigente campeona de Europa, apenas inquietó. Cuando el árbitro pitó el final, una generación irrepetible se proclamaba campeona del mundo.
El símbolo futbolístico de aquel equipo fue Aitana Bonmatí, elegida mejor jugadora del torneo. A su alrededor, una columna vertebral de talento —Carmona, Paralluelo, Mariona Caldentey, Teresa Abelleira, Cata Coll— que combinaba veteranía y juventud en su punto justo.
Y, sin embargo, la imagen que dio la vuelta al mundo no fue la del trofeo. Lo que ocurrió en la entrega de medallas —el caso Rubiales— empañó la celebración y abrió un capítulo que trascendió el deporte. La conquista deportiva y la lucha de las jugadoras por su dignidad quedaron, para siempre, unidas en el relato de aquel verano.
Visto con perspectiva, el Mundial de 2023 fue mucho más que un título. Fue la confirmación de décadas de historia a contracorriente y el punto de partida de una era. Dos años después llegaría la final de la Eurocopa 2025; y en 2027, en Brasil, España defenderá por primera vez una corona mundial.