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Del campo prohibido a campeonas del mundo: breve historia del fútbol femenino en España

Redacción · Femgol · 31 MAY 2026

Más de un siglo de prohibiciones, partidos clandestinos y mujeres que jugaron contra todo. La historia, en sus hitos esenciales, de cómo el fútbol femenino español llegó al techo del mundo.

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En 2023, once futbolistas españolas levantaron la Copa del Mundo en Sídney. Para entender la magnitud de aquel momento hay que retroceder más de un siglo y recorrer un camino de prohibiciones, partidos clandestinos y mujeres que jugaron pese a que casi todo a su alrededor les decía que no podían.

El fútbol femenino en España es casi tan antiguo como el masculino. El primer equipo documentado fue el Spanish Girls Club, fundado en Barcelona, que disputó sus primeros partidos en 1914. Aquellas pioneras jugaron entre la curiosidad y la burla de una sociedad que no concebía a una mujer corriendo tras un balón.

El gran freno llegó con el franquismo. La actividad física de las mujeres quedó bajo el control de la Sección Femenina, que consideraba el fútbol impropio para ellas. Durante buena parte del siglo XX las mujeres tuvieron, en la práctica, vetado el acceso a un deporte que se reservaba como territorio masculino, con el argumento de que era perjudicial para su salud y contrario a la moral pública.

A finales de los años sesenta y principios de los setenta, con la dictadura en su tramo final, el fútbol femenino reapareció. El hito simbólico llegó el 21 de febrero de 1971, cuando una selección española disputó su primer encuentro internacional —todavía oficioso— frente a Portugal en La Condomina de Murcia. Terminó 3-3. La propia Sección Femenina llegó a oponerse a que el partido se celebrara.

El cambio de régimen abrió la puerta. En 1983, tras años de lucha, la Real Federación Española de Fútbol asumió el fútbol femenino y creó oficialmente la selección. Cinco años después, en la temporada 1988-89, arrancó la primera liga nacional. Con el tiempo cambiaría de nombre y de formato, pero por fin existía una estructura estable donde competir.

El salto definitivo fue laboral antes que deportivo. En 2020 se firmó el primer convenio colectivo del fútbol femenino, y en 2022 la liga fue reconocida como competición profesional, dando origen a la actual Liga F. Por primera vez, jugar al fútbol dejaba de ser una pasión a costa de un segundo empleo.

Y entonces llegó la cima. En el Mundial de 2023, España ganó la final a Inglaterra por 1-0 con un gol de la capitana Olga Carmona. El triunfo quedó, sin embargo, empañado por el beso no consentido del entonces presidente de la federación, Luis Rubiales, a la jugadora Jenni Hermoso. Lo que debía ser una celebración se convirtió en un punto de inflexión social bajo el lema «Se acabó», un movimiento que trascendió el deporte y forzó cambios profundos en la federación.

Desde entonces el ritmo no ha parado: la primera final de una Eurocopa en 2025, audiencias récord y una Liga F consolidada. El deporte que durante décadas se quiso prohibir es hoy uno de los fenómenos de mayor crecimiento del país. Las campeonas del mundo de 2023 son las herederas de las pioneras de 1914. Y el partido, por fin, sigue.