Cómo funciona la Champions League femenina
El mayor torneo de clubes de Europa, ahora con formato nuevo. Cómo funciona la fase de liga de 18 equipos, quién se clasifica y cómo entran los equipos españoles.
Ver en la versión interactiva →La Women's Champions League es el torneo más importante del fútbol femenino de clubes: el lugar donde los mejores equipos de Europa se miden por la corona continental. Es, para una futbolista, la cima a nivel de clubes. Y como acaba de cambiar de formato, conviene entenderla bien, porque ya no funciona como la recordabas.
Durante años, la competición tuvo un dueño casi indiscutible: el Olympique de Lyon, el club francés que acumula más títulos que nadie (ocho) y que marcó una época. Después llegó el turno del Barça femenino, que la conquistó tres veces en pocos años. Es la prueba de nivel definitiva: ganar aquí significa ser, literalmente, el mejor equipo del continente.
La gran novedad es el nuevo formato. A partir de la temporada 2025-26, la Champions femenina copió el modelo de la masculina y cambió los viejos grupos por una única «fase de liga». En lugar de minigrupos de cuatro, ahora hay dieciocho equipos en una sola tabla gigante.
¿Cómo funciona esa fase de liga? Cada equipo juega seis partidos, contra seis rivales distintos —tres en casa y tres fuera—. Para repartir los emparejamientos, los equipos se dividen en tres «bombos» según su nivel (su coeficiente UEFA), y a cada uno le tocan dos rivales de cada bombo. Se puntúa como siempre: tres puntos por victoria, uno por empate. Al final, una sola clasificación del 1 al 18 ordena a todos.
De ahí salen las eliminatorias. Los cuatro primeros se clasifican directamente para los cuartos de final. Los que quedan del 5.º al 12.º juegan un play-off a doble partido para colarse también en cuartos. Y los seis últimos (del 13.º al 18.º) quedan eliminados. Es un sistema que premia la regularidad: ya no vale con ganar tu grupo, hay que estar arriba entre dieciocho.
A partir de cuartos, el torneo se vuelve clásico: eliminatorias a ida y vuelta hasta una final a partido único en una sede elegida de antemano, la gran fiesta del fútbol femenino europeo.
¿Y los equipos españoles? La Liga F reparte plazas para esta competición: sus tres primeros clasificados entran en la Champions de la temporada siguiente (con más o menos rondas previas según el coeficiente del país). Durante años, eso significó ver al Barça pelear por el título casi cada temporada.
El mejor ejemplo de que nada está garantizado llegó en 2025: el Barça perdió la final ante el Arsenal de Mariona Caldentey, una de sus exjugadoras. Una sorpresa que recordó por qué esta competición engancha: es el escenario donde se decide, cada año, quién manda de verdad en Europa.